El Ministerio Público de la Acusación (MPA) imputó este miércoles a dos integrantes de la comisión directiva del club Colón y a otras 9 personas, la mayoría de ellos integrantes de la barrabrava «Los de Siempre».
Entre los datos que trascendieron durante la atribución formulada por los fiscales de la Unidad de Delitos Complejos, Federico Grimberg y Laura Urquiza, llamó la atención la mención que realizaron a propósito de Orlando Miguel Leiva (48), señalado como jefe de la barra.
Según los representantes del MPA, «Nano» Leiva cobra un «sueldo de $ 150.000 sin realizar por ello contraprestación alguna». Aunque no se especificó de qué manera se constató el pago de dicho «salario», los fiscales pusieron en cabeza del vicepresidente tercero, Horacio Darrás y del vocal Lucas Paniagua, la responsabilidad de tales erogaciones.
El hecho fue descripto en dos ocasiones, primero, cuando se les imputó a los dirigentes por igual el «facilitamiento, la formación y mantenimiento de grupos destinados a cometer delitos, lo cual está penado por la ley nacional de Espectáculos Deportivos 23.184»; y luego, en la segunda audiencia, cuando «Nano» Leiva y su hermano preso juan Abel «Quique» Leiva, fueron sindicados como jefes de la facción que «se encargaba de negociar con la comisión directiva la entrega de dinero en carácter de sueldo», entre otros negociados. Además, fueron imputados otros cinco miembros de la asociación ilícita.
La oficial y la disidente
En el caso de «Nano» Leiva, quien se encuentra detenido desde la mañana del lunes, la justicia le enrostró además de jefatura de la asociación ilícita, los delitos de «incitación a la violencia colectiva» en grado de autor y partícipe necesario de «lesiones leves y daño (agravado en el marco de la ley nacional de Espectáculos Deportivos 23.184); y coautor de «amenazas coactivas» por el último acontecimiento registrado en el predio de la autopista la semana pasada.
Para completar el cuadro, la fiscalía no sólo se refirió a la connivencia de un sector de la dirigencia sabalera con la barra de Los de Siempre, sino también con la barra disidente, denominada «La Negrada», con el «Chuky» Ríos y Juan P. Pérez a la cabeza.
En relación a la barra «oficial» la investigación se remonta a agosto de 2019 hasta la actualidad y tiene como característica la de haber sido «permanente, estable y organizada».
A modo de ejemplos, la fiscalía refirió la entrega de dinero, entradas e indumentaria oficial para la reventa, de parte de la comisión a la barra.
El perímetro de los tribunales santafesinos contó con un refuerzo en la seguridad este miércoles por la tarde. Crédito: Pablo Aguirre
Puestos y estacionamiento
También a la «utilización de la violencia, mediante amenazas e intimidación» para lograr sus fines y tener «control del territorio». Ello puesto de manifiesto en las directivas impartidas desde la cúspide de la barra a sus miembros, para la recaudación en concepto de autorización para los puestos de venta de bebidas y comidas y el cuidado de autos en torno al estadio los días de partido. «Ninguna de las cuales podía funcionar sin la autorización de LDS a cambio del pago de una suma de dinero», señalaron.
Las audiencias, que tuvieron a dirigentes y barras como actores principales, estuvieron a cargo del juez penal Jorge Patrizi y cada uno de los implicados contó con sus respectivos abogados defensores.
Radio Angelica 99.7 Radio Comunitaria 99.7 Angélica – Santa Fe



