La investigación sobre G.C., el adolescente que mató a un compañero de 13 años en la escuela Mariano Moreno de San Cristóbal, puso bajo la lupa un perturbador historial en redes sociales.
Bajo un alias, el joven compartía contenido que glorificaba a perpetradores de masacres escolares icónicas, como las de Columbine, Virginia Tech y Serbia, junto a frases que hacían culto al suicidio y la «muerte heroica».
Mientras en plataformas de videos violentos recibía críticas por «copiar» masacres antiguas, en otras redes era reivindicado por usuarios que lo calificaban de «héroe» e «ídolo» tras el ataque.
Según allegados a la causa, el joven ya se encontraba bajo tratamiento psicológico por conductas de autolesión, un rasgo que también proyectaba en sus posteos.
Un perfil marcado por la soledad
A pesar de ser descripto como un «pibe tranquilo» en el ámbito escolar y sin antecedentes de bullying con la víctima, el trasfondo familiar de G.C. revela una profunda fragilidad.
Su padre, camionero con consumos problemáticos, reside en Entre Ríos y mantiene una ausencia marcada en la vida del menor.
Por otro lado, su madre es una docente de nivel inicial actualmente con licencia psiquiátrica.
El arma utilizada en el ataque, una escopeta, pertenecería a su abuelo materno.
Para los investigadores, el hecho resultó «impensado» en el entorno físico del joven, contrastando radicalmente con las señales de alerta que el adolescente emitía de forma constante en el mundo digital.
Radio Angelica 99.7 Radio Comunitaria 99.7 Angélica – Santa Fe



