Si bien la carpa comenzó a armarse el 27 de abril, día que llegaron los módulos a la ciudad, no fue sino hasta mediados de mayo que se puso en funcionamiento para recibir a los pacientes no covid del hospital Cullen, que había alcanzado el 98% de ocupación de camas críticas en su edificio.

El hospital modular contenía 40 camillas rodantes y recibió a los pacientes no covid del hospital Cullen.

El hospital modular contenía 40 camillas rodantes y recibió a los pacientes no covid del hospital Cullen.

El hospital militar móvil estaba conformado por cuatro carpas de internación conectadas por un distribuidor ubicado en el medio, y fueron necesarias 30 personas para su armado. Contenía 40 camas (camillas rodantes) y todas las carpas poseían iluminación, equipo de aire acondicionado y conexión de lavabos con acceso a agua potable, para poder mantener la higiene tanto del personal de salud como de los pacientes. Además, contaba también con una carpa auxiliar utilizada como office de enfermería, depósito o cualquier otro uso que demande la atención médica, y dos generadores de energía eléctrica.

La manga que unía la carpa de campaña con las instalaciones del hospital Cullen a través de avenida Freyre fue retirada a fines de septiembre.

La manga que unía la carpa de campaña con las instalaciones del hospital Cullen a través de avenida Freyre fue retirada a fines de septiembre.

La manga que atravesaba Avenida Freyre para unir las instalaciones del Cullen con el hospital modular se desarmó el 27 de septiembre, aunque en ese momento la decisión fue mantener la carpa en el predio del Liceo un tiempo más

Hoy, con el sistema de salud descomprimido por la merma de los casos y la buena situación epidemiológica en la ciudad de Santa Fe, el director del Cullen, Juan Pablo Poletti, dio la orden de que se desarme el hospital modular propiedad de las Fuerzas Armadas, que será llevado nuevamente a Buenos Aires.