La quinta audiencia del juicio contra “Pity” Álvarez terminó antes de lo previsto y con el músico trasladado en ambulancia al Hospital Fernández. El diagnóstico: presión alta e hiperglucemia. Al cierre de esta nota, todavía permanecía internado en observación “a la espera de los resultados de los análisis que le efectuaron”, según confiaron desde su círculo a Infobae.
El primer indicio de que sería una audiencia accidentada apareció apenas veinte minutos después de su comienzo. “No voy a permitir que el imputado ronque”, advirtió el juez Gustavo Goerner. Álvarez llevaba más de media hora dormido: estuvo roncado antes de que ingresaran los magistrados y, una vez iniciado el debate, volvió a cabecear y a quedarse con la boca abierta mientras declaraba la primera testigo.
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La escena provocó un nuevo cruce entre la defensa y el tribunal. Los abogados de Álvarez, Javier Baños y Sebastián Queijeiro, sostuvieron que no estaba en condiciones de seguir la audiencia, mientras que Goerner recordó que ya había autorizado al acusado a retirarse si no podía mantenerse despierto. “Si no se puede retirar, lo voy a retirar yo”, advirtió. “No voy a permitir más interrupciones del debate”, agregó.
Poco más de una hora después, cerca de las 12.25, la discusión sobre el estado del músico dejó de girar alrededor de sus ronquidos. Álvarez pidió permiso para ir al baño, salió de la sala y ya no regresó. Al advertir que pasaban los minutos y seguía sin volver, una de sus abogadas fue a buscarlo. Regresó poco después con la noticia: “Dijo que se sentía mal”.
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El músico en el patio del Tribunal aguardando la llegada del SAME“Si hace falta llamen al SAME”, pidió el presidente del tribunal. De inmediato se dispuso un cuarto intermedio.
Para esa altura el músico se encontraba en el patio del edificio de los tribunales de la calle Paraguay al 1500. A pesar del frío, permanecía en remera de manga corta sentado contra la pared. “Estaba como sofocado”, contó a Infobae “Pachi”, su histórico jefe de seguridad. Mientras estaba allí, sus abogados le acercaron una Coca-Cola.
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A las 12.34 llegó una ambulancia del SAME. Los médicos lo revisaron allí mismo y constataron que tenía la presión y la glucemia elevadas. Durante la evaluación, y en presencia de esta cronista, uno de los profesionales le preguntó si había consumido cocaína. “Creo que sí”, respondió Álvarez. Todavía llevaba puesta una vincha con una linterna a la altura de la frente.
Finalmente, los médicos decidieron trasladarlo al Hospital Fernández para realizarle estudios.
«Pity» en silla de ruedas al momento de su traslado (RSFotos)De los ronquidos al cruce con el tribunal
“Pity” llegó a los tribunales junto a su hermana Silvina pasadas las 10.20, envuelto en una campera camuflada amarilla y verde, en medio del alboroto habitual. Tras ingresar a la sala, se ubicó junto a sus abogados y, a los pocos minutos, se quedó dormido.
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